Muchas empresas ante la recesión salen a vender sin evaluar la verdadera rentabilidad de dichas ventas. En un mercado con muchos cambios y con sobreoferta es necesario mejorar las estrategias y acciones comerciales para mantener la rentabilidad de la compañía.
Maneje estrategias de precio simple, no complique a los vendedores ni a los compradores. Facilite a estos últimos la toma de decisión.
Analice su cartera de cliente y descarte los que no son rentables. Releve el costo real de atender cada cliente.
Invierta en la retención de clientes, analice todos sus procesos e innove para mejorar la atención y la oferta. Véndale más a esta cartera.
Mejore el material de venta y el sistema de recolección de prospectos. Facilite a sus vendedores la tarea de cerrar las operaciones.
Sea innovador en medios de publicidad, los mensajes y las promociones. Para cada sector existen canales de comunicación y propuestas que permiten llegar al mercado en forma más eficiente.
Reduzca sus costos sin comprometer la calidad de su oferta. Invierta en mejorar su productividad como forma de reducir costos.
Innove en procesos, nuevas y más eficientes formas de hacer las cosas son el camino más económico a la diferenciación y la retención de clientes.
Escuche a su cliente. Neutralice rápidamente sus quejas y procese sus comentarios para descubrir tendencias.
Mejore su oferta sin bajar el precio. Estos cambios en algunos casos pueden hacerse sin costo.
No baje la cabeza ante la crisis, no reduzca su operación, sea creativo a la hora de buscar soluciones. Enfrente la situación fortaleciendo su empresa, incrementando su productividad y mejorando la oferta al cliente.
Se puede ser rentable e incrementar las ventas, aún en tiempos duros. Aproveche las oportunidades de este escenario inestable y fortalezca su empresa para sacar más provecho cuando se reactiven los mercados.
Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com
